Panadería
¨Silvana¨
25 años
Lic. en Administracion Javier Soria
Administración de Propiedades
Int. Fasolis 152 - Tel.
(0353)4970186 - 154129766
Motor
empleado
en la
primera
panadería ,
tiene cerca
de 100 de
antiguedad.
La Historia de 25 años ...
Panadería Silviana – 25 años de historia y más…
José Luis Dominguez, el dueño de Panadería Silvana tuvo su primer contacto con el
oficio a los 13 años, en la panadería del Sr. Moya, que estuvo ubicada sobre Bv.
Sabattini al lado del Taller Delfino. Después trabajo un año como peón de albañil con
el sr. Colazo. Tras esa corta experiencia volvió al pan, comenzando a trabajar para el
Sr. Juno, quién en ese momento alquilaba la panadería al sr. ¨Beto¨ Martínez (hoy en
día todavía sigue trabajando esa panadería). Estamos hablando del año 1978,
cuando pasó el Mundial por Argentina, y que ayuda a recordar la crónica.
En el año 1986 José Luis, se acerca a Panadería Silvana. En esa época se llamaba
Panadería ¨San Pedro¨, propiedad de Don Cacho Sánchez (antes había sido de Don
Manuel Merchán, quién la recibió del Sr. Breto). Allí forma una sociedad con María
Carrasco, quién tenía una hija de nombre ¨Silvana¨, por quien hoy este negocio lleva
ese nombre.
El año 1989, más exactamente el miércoles 7 de diciembre de ese año, va a ser una
fecha cargada de emociones. José Luis no estaba en una buena situación
económica, y por lo ajustado de tal situación el banco en ese momento, tuvo que
obrar a reglamento y esa mañana le cierran su cuenta bancaria.
A la noche de ese mismo día con el número de lotería 08893, se gana un tercio del
premio del importante sorteo. Allí y gracias al golpe de suerte compra la esquina que
está en Salgueiro y San José.
En el año 1993 se produce la disolución de la sociedad emprendida con María
Carrasco y José Luis prosigue el negocio por su cuenta, en 1995 se casa con
Andrea Guerra.
José Luis cuenta, que casi de un día para el otro tuvo que tomar las riendas de un
negocio con gran trabajo, y por el cual pasaron algunos ¨personajes craikenses¨, y no
con todos ellos fue sencillo completar el oficio necesario, para que el pan esté en la
mesa de los hogares. Recuerda al sr. Miguel (el payo) Parra, quién fue la primer
persona que le enseñó a trabajar , en una de las panaderías por las que pasó y en
época en que solo hacían pan y criollos.
Tuvo en este recorrido de trabajo mucho apoyo de viajantes, que le aconsejaban
cómo manejar el negocio, José Luis recuerda que le decían ¨negro yo te doy, compra
bueno, trabaja bien y vendé bien, y no le regale a nadie por que yo no te voy a
regalar¨.
En el año 1993, el horno a leña de la panadería Silvana se vino abajo, se desmoronó  
y una panadería sin horno, está en problemas serios…
José Luis salió en su estanciera (su caballito de batalla vendido en Río Tercero) a
buscar un garante para comprar un horno rotativo, él comenta que no sabía donde ir
a pedir, y paró en un negocio clásico de J.Craik, con muchos años de historia, pidió
hablar con el dueño ¨a solas¨, y le dijo que necesita un garante en el Banco Provincia.
El dueño del negocio le dijo a José Luis, que hablara en el Banco con la empleada
Graciela Paredes y que le tuvieran todo listo para firmar el contrato cerca del
mediodía, cuando fuera.
El panadero salió del negocio, tras haber conseguido al garante, se subió a su
estanciera, y trató de encenderla y pisar el acelerador…pero decidió tomarse un
respiro hondo ya que las lágrimas, tras la emoción decidieron salir.
Posterior a eso, un molino le fiaba la harina, y un prestamista de J.Craik, le prestaba
cheques cobrándole únicamente  el costo de la chequera, nada de interés. José Luis,
no quiso nombrar a ninguno de todos los craikenses, y proveedores que lo ayudaron
para no olvidar a ninguno, pero valora profundamente ese apoyo incondicional
recibido, así como también la de todos sus valiosos clientes que día a día pasan y
pasaron por el negocio.
Panadería Silvana tiene 5 empleados, uno de ellos ya tiene 20 años trabajando en la
firma gastronómica.
Desde la época de la democracia, recuerda duros momentos que tuvo que pasar,
cuando la hiperinflación hacía de las suyas. Tiene cuatro hijos, Juan, José, Paula y
Julián. Agradece a James Craik inmensamente por estos 25 años de ¨relación
comercial¨ y espera seguir por otros 25 años más quizás con los cuatro jóvenes
panaderos que están creciendo.
Fin